Fotografía: NPS

Vlad Kovalenko nació en Kiev, Ucrania, se mudó a los Estados Unidos a la edad de 7 años y creció en la costa este antes de mudarse al oeste para conseguir su licenciatura en Ciencias de la Academia Air Force en Colorado Springs.

Empezó a laborar temporalmente en trabajos tecnológicos durante siete temporadas a través de Sierra Nevada y Montana Noroeste, estudiando todo desde pinos de corteza blanca hasta anfibios.

Después de completar una aplicación para la posición de técnico de vida silvestre en el Parque Nacional de Glaciares en el 2018, Vlad rápidamente encontró la manera de ayudar a Lisa Bate, la bióloga de vida silvestre del parque, con muchos proyectos en los Glaciares.

Uno de estos proyectos incluye los esfuerzos para restaurar especies claves de los Glaciares, incluyendo el cascanueces de Clark, el pino de corteza blanca y los pinos ágiles.

Sus donaciones a la Conservación de Glaciares están apoyando la continuación de este estudio a través del trabajo de posgrado de Vlad, examinando la relación entre estas especies y como restaurar dichas poblaciones para asegurar una recuperación del ecosistema.

Los pinos de corteza blanca y pinos ágiles al borde del colapso

Décadas de exposición al óxido de ampolla de pino de corteza blanca, una enfermedad no nativa que fue introducida en Norte América a principios de los años 1900s, han diezmado las poblaciones de pinos de corteza blanca en el Parque Nacional de Glaciares, las Montañas Rocosas, y en regiones de alta elevación a través del noroeste de Estados Unidos y Canadá.

El óxido de ampolla de pino de corteza blanca, en conjunto con otras amenazas como la exclusión de incendios y la plaga del escarabajo de pino de montaña han puesto al pino de corteza blanca y el pino ágil en peligro de extinción.

“Este estudio es importante para establecer si nuestros reducidos rodales de corteza blanca tienen la capacidad de regenerarse naturalmente, con la ayuda de su aviar mutualista o si están demasiado lejos y el ave los ha abandonado”, comenta Vlad.

“El aviar mutualista” al que Vlad se refiere es el cascanueces de Clark. Estas aves son fundamentales en la germinación de las semillas del pino de corteza blanca y del pino ágil. Dependiendo de los árboles para su alimentación, el cascanueces de Clark se come las semillas de los pinos y luego almacena reservas adicionales de semillas para más tarde. Las semillas olvidadas se convierten en árboles nuevos y contribuyen a la salud del ecosistema en general.

Altas en grasa y proteína, las semillas de estos árboles también son críticas para la dieta de muchas especies de animales diferentes, incluyendo a los osos grizzli.

Mientras las investigaciones continúan en el Parque Nacional de Glaciares, Vlad dice que “las implicaciones de estos descubrimientos influenciarán la estrategia de recuperación de los pinos de corteza blanca y afectarán la salud general de los ecosistemas en los Glaciares por generaciones”.

“Un pino de corteza blanca marchito resalta en contraste con un exuberante paisaje alpino en el Parque Nacional de Glaciares.

“Un pino de corteza blanca marchito resalta en contraste con un exuberante paisaje alpino en el Parque Nacional de Glaciares. El parque ha experimentado una perdida de más del 90% de la población de pinos de corteza blanca debido a factores como el óxido de ampolla y la plaga de escarabajos de pinos de montaña”.

Fotografía: NPS

Cascanueces de Clark y sus recuerdos increíbles

Con solo unas cuentas onzas de peso, el cascanueces de Clark es un planificador considerable, capaz de enterrar diez mil semillas de pino cada verano. Increíblemente, también es capaz de recordar la ubicación de la mayoría de las semillas, pero las semillas que olvida juegan un papel crítico en producir nuevos bosques. Esta relación les ha permitido tanto al cascanueces de Clark como a las especies de pino evolucionar juntos a través del tiempo, creando una relación verdaderamente harmoniosa.

“Siempre he admirado a los cascanueces desde que trabajé con pinos de corteza blanca en la Sierra”, Vlad menciona. “Son aves ruidosas y caprichosas con mucho carácter y descaro, y conocer el servicio crucial que brindan al ecosistema los hace aún más entrañables”.

Puede que lo que hace al cascanueces tan único es “su increíble memoria espacial”, Vlad remarca. La memoria de esta ave “le permite recordar la ubicación de miles de reservas de semillas dentro de las áreas de distribución, las cuáles abarcan más de 20 kilómetros cuadrados”.

“Adicionalmente, los cascanueces son migrantes circunstanciales”, Vlad agrega, “esto significa que ellos se quedan o migran dependiendo de la disponibilidad de alimento. Por lo tanto, es difícil predecir si se quedarán, particularmente en un ecosistema que ha sido impactado tan gravemente como los Glaciares”.

Un cascanueces de Clark (ave gris con marcas negras y pico negro) posa en la rama de un árbol mientras una breve brisa cae en el fondo.

Un cascanueces adulto. Estas aves juegan un rol fundamental en el ecosistema general del Parque Nacional de Glaciares.

Fotografía: NPS

Pinos de corteza blanca se agrupan con otros arboles y algunas montañas en el fondo.

Conos de pino de corteza blanca, cuyas semillas son una importante fuente de alimento para muchas especies en el Parque Internacional de Paz los Glaciares-Waterton.

Fotografía: NPS

¿Qué hace a estas especies tan importantes?

“Los pinos de corteza blanca son una especie clave que apoya mucho a la biodiversidad en los ecosistemas oestes subalpinos. Las semillas por si solas son una importante fuente de alimento para más de 19 especies de animales, incluyendo al oso grizzli en peligro de extinción. El pino también es importante para la retención de la capa de nieve, lo cuál sustenta los ecosistemas río abajo. Dicho árbol, a diferencia de otros pinos norteamericanos, tiene semillas que son esparcidas [by]por un ave, el cascanueces, en lugar del viento. Las semillas largas se producen en conos cerrados que los pájaros abren y recogen en una bolsa gular. Luego vuelan a un claro adecuado para almacenar las semillas y después recuperarlas, alimentarse y anidar. Las reservas que no se recuperan pueden germinar y si sobreviven proveen una regeneración de bosques de pinos de corteza blanca. El árbol no se regenera sin el ave, convirtiéndola en un mutualista obligado”.

 

– Vlad Kovalenko, estudiante de posgrado de la Universidad de Montana y técnico de vida silvestre en el Parque Nacional de Glaciares.

Vlad Kovalenko posa en mirador del Parque Nacional de Glaciares, con pinos escarpados y un lago alpino de fondo.

Vlad Kovalenko, un estudiante de posgrado de la Universidad de Montana, esta asistiendo un estudio financiado por la Conservación en el Parque Nacional de Glaciares con la esperanza de restaurar las especies claves del parque, incluyendo al cascanueces de Clark, pinos de corteza blanca y pinos ágiles.

Fotografía: Vlad Kovalenko

Un grupo de científicos se reúnen en prado alpino en la base de una monataña cubierta de nieve mientras conducen investigaciones sobre el cascanueces de Clark, los pinos de corteza blanca y los pinos ágiles.

Este proyecto es un esfuerzo colaborativo entre Dawn LaFleur, biólogo de restauración del Parque Nacional de Glaciares, Lisa Bate, bióloga de vida silvestre, y muchos otros socios.

Fotografía: Vlad Kovalenko

Un investigador descansa debajo de un pino de corteza blanca marchito en medio de un paisaje alpino en el Parque Nacional de Glaciares.

Un investigador descansa debajo de un pino de corteza blanca marchito en medio de un paisaje alpino en el Parque Nacional de Glaciares.

Fotografía: Vlad Kovalenko

¿Cómo puede ayudar a los cascanueces de Clark, a los pinos de corteza blanca y a lo pinos ágiles de los Glaciares?

“Algo que me gustaría agregar es que nos encantaría ver personas caminando alrededor del parque, mayormente en el lado este (cuando abra) para que mantengan sus ojos y oídos abiertos y reporten si ven algún cascanueces, especialmente si encuentran aves jóvenes y nidos”, menciona Vlad.

Los nidos de cascanueces típicamente se encuentran en coníferas vivas y muertas, de 8 a 60 pies de altura. Los nidos son redondos, hechos de ramitas y miden de 8 a 12 pulgadas de ancho y de 4 a 9 pulgadas de largo. Los cascanueces de Clark jóvenes no tienen marcas en la cara y tienen colas más cortas.

Si tiene algún encuentro con cascanueces que le gustaría compartir, particularmente si encuentra nidos, los visitantes pueden mandar un correo electrónico a vladimir.kovalenko@umontana.edu. con la ubicación de GPS u otra información acerca de dicha ubicación-como especie de árbol, la altura del nido, el estado del nido (edificio, huevos, anidación), fecha y otros detalles.

También puede ayudar a proteger los increíbles ecosistemas de los Glaciares haciendo una donación, compartiendo este blog con un amigo o siguiendo a la Conservación de Glaciares en las redes sociales. ¡Apreciamos mucho su apoyo!

Un borrego cimarrón con largos cuernos curvos posa para la cámara con nieve y arboles de fondo

Un nido de cascanueces de Clark

Fotografía: Dr. Taza Schaming

Un nido de cascanueces de Clark ubicado en un pino con huevos celestes.

Un nido de cascanueces de Clark con huevos.

Fotografía: Dr. Taza Schaming

Su apoyo hace la diferencia

Este y otros proyectos críticos no serían posibles sin sus donaciones a la Conservación de Glaciares. Conozca más acerca de como su apoyo esta haciendo posibles otros proyectos de investigaciones científicas en el Parque Nacional de Glaciares.

Fuentes de información:

1. «All About Birds: Clark’s Nutcrackers.» The Cornell Lab of Ornithology, Cornell University, 2019. https://www.allaboutbirds.org/guide/Clarks_Nutcracker/overview

2. Ghost Forests. Produced by Breanna McCabe, Montana PBS, 2021. https://www.montanapbs.org/programs/ghost-forests/